Seguros de vida bancarios: ¿Una buena opción?

Seguros de vida bancarios: ¿Una buena opción?

20/Jun/2019

¿Tu entidad financiera te ha ofrecido un seguro de vida bancario? ¿Se trata de una buena opción o es mejor acudir a una aseguradora especializada? Descúbrelo aquí.

¿Interesa contratar un seguro de vida bancario? 

¿Interesa contratar un seguro de vida?

Desde luego, las ventajas que ofrece un seguro de vida son más que evidentes, no solo por el propio producto (el pago de una indemnización al beneficiario en caso de muerte o incapacidad del asegurado), sino también por su tratamiento legislativo:

  • La indemnización recibida por los beneficiarios se percibe integral (a diferencia de la herencia), ya que queda libre del pago de deudas o impuestos.
  • Varias modalidades de seguro de vida gozan de interesantes deducciones fiscales (como los contratados por trabajadores autónomos o los destinados a la amortización de la hipoteca).

Por si fuera poco, las aseguradoras ofrecen muchas clases de seguros de vida, que, además, son totalmente configurables. Ello permite adaptarse a las circunstancias personales de aquellos que los contratan.

¿Y qué hay de los seguros de vida bancarios?

Lo que son beneficios, el seguro de vida tiene muchos, pero no por ello deja de ser un producto totalmente voluntario: nadie puede obligarte a contratarlo. El problema de los seguros de vida contratados a través del banco es que la entidad financiera suele acotar tus posibilidades de elección a la hora de elegir el servicio que más te conviene.

Los bancos pueden ofrecer distintos tipos de seguros, bien como productos independientes, bien como elementos vinculados a sus servicios financieros (hipotecas, tarjetas de crédito, domiciliación de la nómina…).

Entre esos seguros de vida con el banco anexos a productos financieros es tristemente célebre el caso del seguro de vida vinculado a hipoteca, si bien las recientes reformas legislativas han limitado la mala praxis bancaria.

Al contratar un seguro de vida bancario anexo a un producto financiero, cabe la posibilidad de que acabemos firmando una póliza que, quizás, no sea la más conveniente para nosotros. El deseo de conseguir tal o cual servicio bancario nos ciega y nos impide ver otras ofertas de aseguradoras que, a lo mejor, nos resultarían más beneficiosa. 

Desde mi experiencia, lo mejor es no dejarse llevar por esos packs de seguro + producto financiero”. Lo mejor, si buscas un seguro de vida que se adapte a ti, es no ponerle puertas al campo y valorar todas las opciones disponibles: las que te ofrecen las aseguradoras independientes y las ofertadas por los propios bancos.

6 Problemas derivados de contratar un seguro de vida bancario irreflexivamente

      1. Contratar el seguro de vida con el banco puede salirte más caro que con una aseguradora. En concreto, te puede costar entre un 33 y un 50% más. Dicho de otro modo, optar por una compañía de seguros puede ahorrarte alrededor de 7.900 €.
      2. Algunos bancos no informan debidamente a sus clientes de que los contratos que firman para acceder a sus productos financieros incluyen la contratación de un seguro de vida, de modo que puedes estar firmando uno sin darte siquiera cuenta.
      3. El banco no es una compañía aseguradora:  actúa como un mero comercial que vende los seguros ajenos. En la práctica, ello se traduce en una mayor dificultad a la hora de gestionar trámites (como la anulación del seguro o la gestión del siniestro asegurado).
      4. Vincular la obtención de un obsequio o del producto bancario que deseas contratar a la firma de un seguro de vida bancario suele incentivar contrataciones irreflexivas, que no prestan atención a los detalles de la póliza ni a otras ofertas existentes en el mercado.
      5. Reclamar la indemnización procedente de un seguro de vida contratado con el banco puede resultar algo complicado como veremos a continuación:
        • Algunos bancos se niegan a abonarla en ciertos casos (bien por considerarse sus exclusivos beneficiarios o bien porque la aseguradora imputa dolo en la declaración de salud).
        • También se han dado casos de entidades financieras que siguen cobrando la deuda bancaria vinculada al seguro de vida, a pesar de que esta haya quedado totalmente pagada con el importe de la indemnización.
      6. Lo que firmas en el banco es una mera solicitud del seguro de vida bancario, pero no la póliza propiamente dicha. De modo que ese papel no incluye la declaración de salud - la cual será rellenada por el banco y no por ti - Este detalle complicará muchísimo las posibilidades de cobrar la indemnización.

 

Consejos para contratar un seguro de vida con el banco

Lejos de mi ánimo está demonizar los seguros de vida bancarios. Solo quiero informarte de problemas que surgen en la vida real relacionados con estos productos.

¡Comparar siempre!

Hay seguros de vida bancarios muy buenos, pero lo mejor es contratarlos porque realmente te convenza ese producto, no como medio para que te den esa hipoteca o esa tarjeta de crédito que te hace tanta ilusión. Créeme, comparar ofertas siempre te traerá ventajas.

A la hora de comprar, lo mejor es recurrir a un asesoramiento imparcial que te indique el producto mejor para ti. Nadie mejor que un profesional de los seguros para informarte de los pros y los contras de cada producto.

Mucho ojo con la declaración de salud

Si contratas un seguro de vida con tu banco, exige siempre rellenar personalmente la declaración de salud... so pena de que la aseguradora se escude en tu presunta actuación maliciosa (por ejemplo, al no declarar una enfermedad previa) para no pagarte la indemnización.

Caso real: María padeció un cáncer de mamá a los 35 años y quedó completamente curada del mismo. Más tarde, decide contratar un seguro de vida con su banco, dejando como beneficiaria a su hija Luisa. Al cabo de unos años, María muere como consecuencia de un cáncer de riñón

La aseguradora considera que en la declaración de salud (que redactó el empleado del banco) se omitió maliciosamente que María tenía cáncer (en realidad, estaba ya curada), por lo que se desestima el pago de la indemnización.

A la pobre María le tocó estar pagando religiosamente el seguro de vida para que, al final, su hija Luisa no recibiera ni un céntimo.

Siempre puedes dar marcha atrás

Si, después de haber contratado un seguro de vida bancario, descubres que sus condiciones no son las más ventajosas para ti... o has encontrado un producto mejor, siempre puedes desvincularte (para, por ejemplo, negociarlo con una aseguradora Independiente). Desde el área privada te contamos cómo lograrlo.

 

Cobrar la indemnización derivada del seguro de vida bancario

El principal problema de los seguros de vida bancarios tiene lugar cuando se produce el riesgo detonante de la indemnización: la muerte o incapacidad del asegurado. Es entonces, cuando los beneficiarios pretenden que el banco les pague lo que les corresponde.

      • Asegúrate de ser el beneficiario del seguro de vida, ya que en caso de que fuera exclusivamente del banco, es a él (y no a ti) a quien le corresponde percibir la indemnización.
      • Notifica al banco el suceso desencadenante de la indemnización del seguro de vida, es decir: la muerte o incapacidad del asegurado.
      • Presenta los documentos necesarios, según el caso de que se trate, con el fin de hacer efectiva la reclamación de la indemnización al banco.

En el caso de que el banco o la aseguradora se nieguen a abonarte la indemnización tienes la posibilidad de recurrir ante los tribunales. En la jurisprudencia se está abriendo una línea favorable a dar la razón al cliente. Un buen ejemplo de ello lo constituye la sentencia del Tribunal Supremo 37/2019 de 21 de enero de 2019.

El tema de los seguros de vida bancarios es sumamente complejo y en Tu Seguro Sin Secretos estamos muy acostumbrados a lidiar con él. Desde nuestro área privada te prestaremos todo el asesoramiento profesional que necesitas para comparar seguros o sacar adelante tu reclamación ¡Entra ya y aclara tus dudas!

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